Aquadealer: Descalcificar el agua es economizar

Descalcificar el agua es economizar

Las estaciones de tratamiento suministran una calidad de agua destinada al uso puramente alimentario, pero el consumidor debe saber que sobre una media de 100 litros de agua suministrada, sólo 2 litros se utilizan para beber y la cocción de alimentos. Es necesario que dicha agua sea potable, pero también es necesario adecuarla a otros usos, cuantitativamente más importantes, como son la protección de las conducciones del agua y otros usos domésticos como la colada, la vajilla o el aseo personal...
¿Es posible que una persona consciente de sus responsabilidades, ya sea cabeza de familia, propietario de un edificio, arquitecto y hotelero, acepte sin reaccionar la degradación por incrustación de los circuitos de agua caliente, con todos los gastos y el despilfarro de energía que ello supone?
La experiencia que la instalación de un descalcificador está ràpidamente rentabilizada.

 

Aquadealer: Las incrustaciones

Las incrustaciones

Nuestra exigencia de confort nos ha conducido a multiplicar los circuitos de agua. Utilizamos calentadores de agua para el suministro de ella en fregaderas, lavabos, duchas y bañeras, disponemos de lavadoras y lavavajillas, y vivimos bajo el reino de la calefacción. El agua dura desprende los carbonatos, los cuales resultan insolubles una vez liberados y se depositan produciendo las incrustaciones. Dichas incrustaciones se producen tanto y más rápidamente cuanto mayor sea la dureza y la temperatura de utilización . La fotografía muestra los efectos producidos por la incrustación en las tuberías. La sección se ha reducido en un 80%. El efecto es similar en la grifería, degradándose las juntas y produciéndose fugas. Igualmente las incrustaciones favorecen el deterioro de las resistencias, entorpeciendo el buen funcionamiento de las lavadoras, lavavajillas y otros electrodomésticos. Según la dureza del agua, la mala acción de las incrustaciones se pueden hacer notar en cuestión de meses o a veces de años, pero serán inevitables sino se realiza un buen tratamiento, provocando gastos importantes en la sustitución de canalizaciones y aparatos domésticos. Por otra parte, los efectos actúan directamente sobre el consumo de energía. La incrustación impide la buena disipación del calor del agua de las calefacciones, aumentando así la energía consumida. La tabla nos muestra, con toda la elocuencia, las cifras:

Espesor de la incrustación (en mm) vs. pérdida de eficacia:

0,4
0,8
1,6
3,2
4,8
6,4
9,6
12,7
16
19
4%
7%
11%
18%
27%
28%
48%
60%
74%
90%

 

Puede llegarse al caso que una canalización incrustada cierre el paso por completo del circuito de agua caliente en un aparato productor : el quemador o las resistencias eléctricas continúan funcionando, hay sobrecalentamiento, aumenta la presión y el agua se vaporiza. La seguridad depende, entonces, de los mecanismos previstos, válvulas que a su vez, pueden resultar igualmente inoperantes por el efecto de las incrustaciones.
Todo ello justifica la instalación de un descalcificador, así como lo convierte en un elemento rápidamente rentabilizado.

 

 

 

Aquadealer: Agua descalcificada, piel suave

Agua descalcificada, piel suave

El agua es el primer y más importante de los productos de belleza. La mujer la utiliza durante todo el día, desde el aseo matinal hasta la hora del desmaquillaje. La calidad del agua tiene una gran influencia sobre los tratamientos de belleza : un agua descalcificada asegura un rostro de piel lisa y suave. Aun en los hombres, los cuales consiguen un afeitado más fácil y rápido y sin irritación.
Los sedimentos insolubles formados por agua dura y el jabón irritan la piel del rostro, de las manos, del cuerpo, tanto química como físicamente : pueden provocar enrojecimientos , prurito y sequedad en la epidermis, además de un tacto áspero después del aseo.
La acidez habitual de la piel evita, en gran medida, la proliferación de los gérmenes más corrientes, pero por la acción del jabón en el momento del aseo personal, la convierte en alcalina, que al enjuagarse con agua dura y no poder eliminar por completo los sedimentos jabonosos se favorece la penetración de las bacterias y posibles infecciones. El agua descalcificada evita éste riesgo.
Igualmente, el pelo lavado con agua descalcificada queda más suave y brillante, y se convierte en una de las mejores fórmulas para el cuidado del cabello. En resumen, la eficacia del agua descalcificada la convierte en un elemento gratificante en nuestros cuidados personales.

 

Aquadealer: Agua descalcificada, vajilla perfecta

Agua descalcificada, vajilla perfecta

El agua dura disminuye significativamente el poder de limpieza de prácticamente todos los jabones y detergentes sintéticos.
En efecto, los jabones y detergentes forman con el calcio y magnesio presentes en el agua dura compuestos insolubles, que como mayores sean retienen las bacterias, protegiéndolas así de la acción bactericida de los jabones y otros desinfectantes.
Con el agua dura, los precipitados calcáreos se depositan en los vasos, platos, jarras y cubertería , formando una película visible y opaca.
Los resultados de la limpieza de la vajilla con agua descalcificada son espectaculares, consiguiendo un acabado transparente y brillante. Es por ello que los fabricantes de lavavajillas recomiendan el uso de aguas blandas , no sólo para la protección de las máquinas sino también por los resultados obtenidos.

 

Aquadealer: Agua descalcificada, facil limpieza domestica

Agua descalcificada, fácil limpieza doméstica

La calidad del agua también juega un papel importante en las tareas domésticas.
Como en el caso de la vajilla, el agua dura disminuye la eficacia de los detergentes y altera el brillo de suelos, muebles de cocina, fregaderas, etc.
Por el contrario, el agua descalcificada consigue que la limpieza de los sanitarios, mármoles, metales cromados, aceros inoxidables…etc. sea menos engorrosa y más gratificante, por acción del poder desengrasante del jabón, el cual no se ve entorpecido a consecuencia del agua dura.
En definitiva, la limpieza es más perdurable, las tareas domésticas menos frecuentes y conseguimos economizar agua, detergentes y sobre todo esfuerzos.

 

Aquadealer: Agua descalcificada, la ropa como el primer dia

Agua descalcificada, la ropa como el primer dia

Existen estudios detallados sobre el problema del lavado de los tejidos. Está comprobado que el agua calcárea reduce, de media, en un tercio la vida de la ropa.
La experiencia de algunos hoteles es a su vez concluyente : las sábanas han de ser sustituías tras , aproximadamente, 135 lavados con agua dura. Por el contrario, las mismas estaban aún utilizables tras 250 lavados con agua descalcificada, consiguiendo casi el doble de su duración.
Los jabones y lejías lavan mejor con agua descalcificada : la eliminación de la cal reduce a 1/3 parte la cantidad de lejía a usar. Para hablar en cifras, el agua dura absorve 100 gramos de jabón por grado de dureza y por m3 ; por lo que perdemos 3 Kgrms de jabón por cada m3 de agua empleada con una dureza de 30ºF.
El ahorro obtenido con el uso de agua descalcificada es muy importante, por lo tanto, en hoteles y lavanderías, siendo igualmente sensible en el uso doméstico.

 

Aquadealer: Agua descalcificada en la cocina

Agua descalcificada en la cocina

Los preparados culinarios también se resienten con el agua dura. La cocción de los alimentos se convierte en difícil y lenta, en particular para ciertas legumbres. La cal impregna los alimentos y les hace perder una buena parte de su sabor.
Infusiones como el té, el café ven igualmente alteradas sus calidades por efecto del agua dura.

 

Aquadealer: La descalcificacion del agua, una tecnica segura

La descalcificación del agua, una técnica segura

La descalcificación del agua se aplica sistemáticamente en la fabricación de elementos tan distintos como los productos de alimentación, farmacia, fotografía, cosmética, droguería, etc.
La técnica del intercambio de iones (principio básico de la descalcificación) se ha ido perfeccionando constantemente por la industria del tratamiento de aguas, hasta llegar a la desmineralización total, procedimiento que elimina por completo las sales minerales que contiene el agua.
Las aplicaciones industriales del agua desmineralizada no cesan de aparecer : tratamiento de superficies, componentes electrónicos, laboratorios, etc.
La técnica del intercambio de iones permite , igualmente, la descontaminación de las aguas radioactivas, eliminando así una de las formas más peligrosas de polución.

 

En definitiva, de la industria al hogar

El continuo interés de los industriales por las técnicas de tratamiento de eliminación , total o parcial, de las sales disueltas, en particular de la dureza del agua, es una clara imagen del problema : el agua descalcificada responde múltiples necesidades y posee propiedades que la convierten en un bien preciado, de la fábrica al hotel y a los usos doméstico.
Los beneficios que conllevan demuestran el auge , en estos últimos años, de las instalaciones de de equipos de tratamiento de aguas.

 

La descalcificación del agua: una técnica sencilla

Un descalcificador es un equipo conectado a la acometida del agua. Contiene resinas sintéticas, en forma de millones de pequeñas esferas, (como de caviar), que tienen la propiedad de retener los iones de calcio y magnesio del agua, sustituyéndolos por iones sodio, contenido en ellas.
El agua dura atraviesa el lecho de resinas, y sale del descalcificador perfectamente descalcificada, aunque la mineralización total continua siendo la misma.
Las resinas se van saturando progresivamente de los iones de calcio y magnesio, y van perdiendo paulatinamente su capacidad de descalcificación. Llegado a este punto, si bien no es necesaria la sustitución de la misma, hay que regenerarla mediante un flujo de agua salada obtenida a partir de una sal especial para descalcificadores, consiguiendo salmuera de muy alta calidad. En contacto con las resinas, la salmuera les desprende de sus iones de calcio y magnesio y las vierte hacia el desagüe al mismo tiempo que la sal.
La operación de regeneración es muy importante. Se compone de varias fases, principalmente de esponjamiento, aspiración de sal , lavado lento, y un enjuague final.
Sin estas regeneraciones periódicas, el equipo no puede cumplir con el cometido para el que ha sido diseñado y cuya duración está estimada en bastantes años.
Es precisamente en función del modo de regeneración de las resinas por lo que se distingue los tres grandes tipos de descalcificadores de agua:

1. Manuales: Las operaciones de la regeneración son efectuadas por el usuario.
2. Semi-automáticos: Las diferentes operaciones están programadas, pero el desencadenamiento de la regeneración la realiza de forma manual el usuario.
3. Automáticos: Tanto las operaciones de regeneración de las mismas, así como su periodicidad están programadas y se desencadenan automáticamente. Dentro de éste tipo tendríamos a su vez que distinguir entre equipos automáticos cronométricos o volumétricos.